La Cocina de los Califas
La mayoría de las recetas de la época medieval Arábica se
elaboraban con carne de aves o pescados, así como existía cierta preferencia
por la carne de carnero y oveja. En esta cocina medieval había cierta
similitud a la Cocina del Renacimiento Español.
El gourmet medieval prefería la carne de cabrito (,jadi)
a la de cordero. Los físicos la recomendaban porque contiene el balance de
los cuatro elementos naturales: calor, frío, humedad y sequedad. La carne de
buey estaba mejor considerada para aquellos que realizaran labores físicas,
ya que la basteza era más apropiada. La carne roja era preferida a la carne
grasa. Los físicos adaptaron las teorías griegas acerca de la alimentación y
no hubo un cambio de actitud en la urbanidad medieval sino más bien una
teoría prestada y racionalizada en la práctica alimenticia. En ambos lados
del río Baghdad, los mercados de los carniceros estaban localizados en una
zona especial, así la carne se vendía muy fresca. Otras preparaciones
llamadas Hallam describían los primeros pasos para la matanza de los
animales y como se hervían en vinagre los huesos y la piel hasta que se
obtuviera su cocción. La carne se cocinaba con vinagre, canela, gallaga,
romero, apio, membrillos, limones y sal. Luego se conservaba para su futuro
uso, en contenedores de cristal o de barro. Una ventaja adicional en comprar
los animales vivos, era que cada parte se podía utilizar en variedades de
platos.
La caza como la liebre, que aparecen en la literatura
medieval culinaria, estaban asociados a la cocina de agua y sal (al-ma'wa'lmith)
elaborada en los fuegos al aire libre o cocinas grandes. Los trozos grandes
de carne se cocinaban hasta conseguir su firmeza. El agua desbarataba el
exceso de jugo extraído de la carne y de nuevo se le añadía más agua y
aceite, junto a la sal, cebolla, gallaga y eneldo. Así mismo se cocinaba en
tiritas que se envolvían en especias y luego se colgaban para secarlas
(llamado qadid) y método muy parecido a los africanos. De esta forma,
la carne llegaba en muy buenas condiciones a los mercados de Baghdad. Las
variedades de aves constituyeron uno de los alimentos más importantes en las
cocinas de los Califas. El pollo domesticado y sobre todo el de Kaskari
(un distrito de Iraq) era muy famoso por su excelente gusto y por el tamaño
grande que más bien parecía un cordero pequeño. La gastronomía de Baghdad
era muy afortunada ya que innumerables aves pasaban durante el otoño y la
primavera por Iraq en sus caminos hacia el invierno africano. No obstante,
también abundaban todo tipo de aves domesticadas que preveían las grandes
cenas de la alta sociedad Califal. Variedades de pájaros desde un gallo
negro salvaje, faisanes, francolines, hasta una avutarda, codornices,
perdices, grullas, etc, encontraron el camino hacia la cocina y en
definitiva “la mesa”. Las técnicas principales de la cocina consistían en
cocinar la carne de las aves, primeramente friéndolas con un poco de aceite
de sésamo u oliva y sobre un fuego fuerte para poder retener el jugo, aunque
se utilizaba también la grasa del rabo de las ovejas. A la carne bien
condimentada se le añadían vegetales, fruta seca al principio o la mitad de
la cocción; este método se conoce como concentración de los jugos,
manteniendo los elementos nutritivos en el producto. Platos como el llamado
Zirbaj demuestran la extendida costumbre de la sustitución de la carne.
La principal característica del mencionado plato era el sabor agridulce que
proviene de el vinagre y la dulzura. Esta práctica se encuentra en la
actualidad en el Norte de África. Pero ante todo, debemos mencionar que esta
nueva cocina está totalmente influenciada por la Cocina Persa y sus
tradiciones, y no la anciana Mesopotámica, de la que se puede decir que
sobrevivieron algunos platos formando parte de la herencia culinaria de Iraq.
La tradición árabe está muy presente en platos como Sawiq y Tharid,
que fueron muy conocidos por el profeta Muhammed y encontraron su camino
hacia La Nueva Cocina aunque en algunas ocasiones transformados con
ingredientes mucho más caros.
Sawiq era una comida de cebada que cuando se
preparaba se le añadía agua o leche, y estaba considerada como una nutrición
elemental para recorrer grandes trayectos. Este plato se vendía en los
mercados de Bagdad como la comida de el pobre y en muchas ocasiones era
elaborado con harina de garbanzos. La gente rica lo preparaba con harina,
azúcar y semillas de granada.
Tharid, fue un plato alabado por el Profeta de el
que dijo que era un excelente alimento, lo mismo que su esposa A’isha era la
más excelente mujer. La más simple tradición de la cocina arabesca,
consistía en cocinar los trozos de carne en un caldo y al final le añadían
migas, así estos platos llegaron transformados a las mesas urbanas donde la
tradición de consumir el cordero, el pollo y otros productos con vegetales
acabaron con el acompañamiento de rebanadas de pan tostadas. Otro punto
importante en la Cocina de los Califas es la tradición de cocinar los
productos con suero, cuajos, requesones y queso fresco.
Los dos grandes ríos el Tigris y el Eufrates, junto a las
regiones bajas que bordean el Golfo Arábico y los lagos de Iraq, fueron el
abastecimiento de las variedades de pescados. Las variedades de los pescados
de agua fresca fueron dominados por la trucha. Los grandes pescados estaban
considerados como los más nutritivos, y en algunos casos alcanzaron los cien
kilos de peso. Los pescados del río Tigris estaban considerados como mejores
que aquellos del río Eufrates; en ambos casos se decía que eran mejores que
los de el Nilo. Los platos se preparaban como pescados frescos o salados,
fritos y asados.
Los vegetales (buqul) se decía que eran los
ornamentos de la mesas y existe un proverbio arábico que dice: Una mesa sin
vegetales es como un hombre sin sabiduría. La extensa variedad de vegetales
eran preparados de muchas maneras como en platos fríos, en cacerolas, etc...
y las más conocidas, aparte de las berenjenas, alcachofas y espárragos se
encuentran en las zanahorias, espinacas, puerros etc., y otras plantas que
incluyen los ajos, cilantro, eneldo y así sucesivamente.
Los frutos fueron clasificados como frescos y secos. Los
más comunes en los frescos eran los dátiles (300 variedades) la comida del
rico y el pobre. La fruta fresca incluye la suave, como las manzanas, peras,
albaricoques, melocotones, almendras, nueces, piñones, avellanas, pistachos
etc. La más alta calidad de azúcar se llamaba Tabarzad, elaborada del
tallo o tronco de la caña. Se hervía tres veces removiendo los sedimentos
impuros y se solidificaba rompiéndola en trozos pequeños.
Al azúcar menos puro se le conocía como Sulaimani
y azúcar roja. Los ácidos se controlaban con almendras ralladas, garbanzos,
arroz, etc..., todo lo que podía actuar como un agente para espesar
El agente más común para espesar la carne o vegetales era
el hervir lentamente los productos en una pota y sobre un fuego lento y
cubiertos. Todavía se encuentran los platos en cacerolas en el mundo
arábico, aunque la cocción está reemplazando al estofado bajo los nombres de
Tajines, Khurish
y Yakni Como ocurre en la literatura medieval China, muchas veces
es difícil identificar los nombres de los productos o plantas. Un vegetal
como los puerros algunas veces es fácil de identificar en las recetas como
Kurrath o Griego Kurrath Rumi o Navateo Kurrath Nabati así
como el apio muchas veces se encuentra bajo nombres como Karafts todo
dependiendo si fuera silvestre, cultivado o de las montañas, como Karafs
Barri también podría significar alcaravea silvestre. No se sabe con
certeza si vegetales como los nabos tuvieran varios nombres como Shakjam,
Lift,etc.
Qunnabit por ejemplo puede significar coliflor o
brocoli, mientras que
Kurumb podría ser coliflor o col. No obstante como en cada región
tienen su apropiado nombre siempre ha habido ciertas disputas del sentido
aplicativo a las plantas o especias, ya que en ocasiones estaban asociadas a
ciertas funciones del cuerpo o sus poderes generativos. Como por ejemplo
Gagir se suponía que aumentaba la sexualidad y la orina. Ruda (sadhab)
hacía lo opuesto y servía para abortar. Esta palabra proviene del griego
Ruta “liberarte”, pero es tóxica si se toma en grandes cantidades. Los
garbanzos (Himmas) tenían varios propósitos, aparte del aumento
sexual por la multiplicación de los espermas, aumento de la leche maternal y
facilitar el periodo de las mujeres, etc.,
Los físicos aconsejaban que los efectos alimenticios en
las personas estaban basadas en el sentido común y en las tradiciones,
aunque en algunas ocasiones en la superstición. No obstante y a pesar de
todos los dichos existía la flexibilidad médica-culinaria que les permitía
gozar de los platos favoritos sea cualquiera que fuera su misión. Todos
estos productos transformaban la cocina en una multitud de sabores, aromas y
texturas que se reflejaban en la mesa. Contrario a los libros de recetas que
nos encontramos hoy día, reflejan más bien la era científica en comparación
con las recetas medievales que pertenecen al mundo de los artistas ofrecidas
a través de esbozos que nos guían a la creación de un plato de distintivo
individual.
Las recetas medievales arábicas eran precisas en el
proceso de creación, pero sin comprometerse a las medidas que constituyen
los ingredientes. El alma de la cocina creativa era la intuición del
cocinero en el uso de las hierbas, condimentos y demás acompañantes de los
platos en el proceso de la cocción. Balance y armonía era el tema de todo
plato que se distinguían por aromáticos y picantes. En el primer grupo se
incluían los ingredientes como el agua de rosa, azafrán, canela, clavo,
jengibre, moscada y gallanga. En la categoría de los picantes, se incluían:
pimienta, comino, cilantro seco, alcaravea, romero, vinagre, etc.
La sal era muy importante y se obtenía de la evaporación
del agua del mar bajo el nombre de Andarani y como se dice en Árabe:
“La sal es tan necesaria en la comida como la gramática en el discurso”. Las
especias representan la complejidad de la Cocina Árabe, “así como su coste”.
Muchas de las especias picantes han sido utilizadas en la Cocina Árabe desde
hace muchos siglos y entre las más utilizadas se puede decir que son: el
comino y el cilantro. Las más aromáticas como el clavo, canela, jengibre y
moscada fueron importadas, y algunas de ellas desde la India, Tibet y China,
que llegaron a Bagdad por caravanas o mar a costes elevadísimos. Un viaje
por mar desde el Golfo Árabe a China era un camino de 16.000 Km., llenos de
problemas.
Los mercaderes ganaban mucho dinero y especialmente
cuando alteraban las especias. La alta calidad se pagaba con precios
exorbitantes, así como el saber comprar era símbolo de un alto estatus
social, sobre todo si en su propia casa abundaba el azafrán molido. Fue
durante el periodo de las Mil y Una Noches cuando las especias aromáticas y
caras comenzaron a extenderse en el consumo cotidiano, incorporándose a las
cocinas regionales que finalmente compusieron la nueva cocina. El vinagre
utilizado en la cocina medieval era el vinagre genuino Vin Aigre o
vino ácido, justamente como el término indica
Khall Khamar. El vinagre aparte de utilizarse en la mayor parte de
los platos, también se utilizaba para conservar los alimentos como las
cebollas, los pepinillos, las berenjenas, la menta, el ajo ,etc. ... Estos
platos se servían con las comidas con la misión de limpiar el paladar de la
grasa, para abrir el apetito, para asistir a la digestión o para estimular
el banquete, “según al-Baghdadi”. Normalmente se servían en recipientes muy
pequeños bajo el nombre de Kawamikh y los jugos con el nombre de
Kamakh, el ingrediente básico se llamaba Budhaj que se elaboraba
con trigo o cebada envuelto en hojas de parra para que se secara después de
cuarenta días; convertido en polvo se componía el pan sin levadura con las
añadiduras de leche y sal o simplemente agua.
El otro ingrediente muy mencionado en la Cocina Medieval,
es el Murri que fue confundido con el Garum o la esencia del
pescado. Pero el Murri generalmente se elabora con trigo, cebada o
granos de cereales. Durante los tres meses de preparación se introducía en
un contenedor donde se le añadía aceite, condimentos y agua sin dejar de
mover todos los días. Se conservaba en botellas o recipientes herméticamente
cerrados. El color residual del Murri era negro y el sabor amargo. El
Sumac en ocasiones sustituía al Murri.
Los condimentos Kawamikh y los platos fríos
Bawarid de la cocina medieval, nos sugiere la modernidad de la cocina
arábiga en el “Mezza". Hoy día el nombre Mezza se traduce en
Hords d’Oeuvres y acompañados con la bebida de anisete Arak
sin duda alguna ser una comida estupenda. Un plato Mezza es la
equivalencia moderna a las variedades de tapas o platos fríos, aunque dicha
palabra quiere decir algo entre dulce y agrio, o sea agridulce .
En cuanto a la bebida todo dependía de seguir la religión
al pie de la letra o no. Existen muchas recetas de cerveza llamada Fuqqa,
que se elabora con cebada con ingredientes como nueces para alterar el sabor
y las más exóticas contienen miel, pimienta, clavo, ajo, jengibre, ruda todo
ello bien mezclado. La fermentación se conseguía poniendo todo ello en
contenedores de piel (kir) y dejándola dos días. El vino o Nabihd
se prepara de varias formas. Una versión se compone de uvas pasas y miel que
parece ser legal (sin fermentar) y la otra forma prohibida se elabora en un
vino fermentado con miel durante cuarenta días, y luego es embotellado
cuatro meses hasta que se puede beber. Con un sentido extenso de la palabra
Sharab denota un líquido sin tener en cuenta su consistencia. Esta
palabra se aplica a los siropes hervidos y a jugos de manzanas, membrillos,
granadas, peras y ciruelas. Desde el punto de vista culinario, no está muy
claro para que utilizaban estos jugos. Se podrían beber diluidos y fríos,
para darle sabor a ciertos vegetales cuando se cocinaban, como una salsa
para las ensaladas como es el caso del sirope de granada que incluso hoy día
se utiliza en todo el Oriente Medio.
Finalmente, debemos de estar agradecidos a todos aquellos
historiadores que supieron coleccionar y mantener la anotación de sus
respectivos trabajos para que en el presente podamos apreciar el profundo
conocimiento que tenían del mundo culinario, sin ellos estaríamos perdidos
en el mundo de la ignorancia.
Así los árabes nos dieron el primer libro de cocina para
que hoy el moderno Gourmet tenga la oportunidad de recrear su propia cocina
en Las aventuras culinarias de las Mil y Una Noches.
Algunos nombres árabes
Khiwan, Una mesa de madera para cortar la carne.
Qawalib, Moldes para cocinar carnes dulces, algunas veces
en forma de pescados o aves.
Nota: Al - Bagdadi recomendaba lavar los utensilios y luego
envolver en polvo de ladrillo y luego limpio poner polvo de potasio y
azafrán, finalmente se limpiaba con hojas de limón.
Matbakh, Esta palabra “Cocina”, proviene de la lengua
Semítica que quiere decir “Cocinar la carne”, así como matanza.
Jadi, Carne de Cabrito.
Hallam, Es la preparación de la carne.
La Cocina de los Califas. L. Benavides - Barajas |